Guia completa sobre ninfas

Ninfas o carolinas: todo lo que hay que saber

Las ninfas, también conocidas como “Carolinas” o en su denominación original “Nymphicus Hollandicus”, son una mascota cada vez más popular en nuestros hogares. De origen australiano, su buen carácter, su tamaño algo mayor que el del periquito o agaporni, lo agradable de sus silbidos y por que no decirlo, su belleza, hacen que esta psitácida gane cada día más y más adeptos.

Morfología de la ninfa

Las ninfas son un loro de tamaño pequeño/mediano. A primera vista lo que más nos llamará la atención son su cresta y su cola. Cuentan con una cola de largas plumas muy vistosa y una cresta que le confiere una personalidad única, cuya forma irá variando en función de lo que la ninfa quiera expresar. Las ninfas miden entre 30-35 cm. de la cabeza hasta la cola y su peso puede oscilar entre los 85-115 gramos.

Ninfa o carolina

Mutaciones

Existen diversas mutaciones, pero tan solo vamos a mencionar las más comunes, ya que esto solo da para un extenso articulo:

– Ninfas Ancestrales.

– Ninfas Perladas o manchadas.

– Ninfas Lutinas.

– Ninfas Amarillas.

– Ninfa Albina o blanca.

– Ninfas Plateadas.

– Ninfa Canela.

– Ninfa Carablanca.

– Ninfa Pastel.

La ninfa como mascota

Existe la teoría (errónea) de que cuanto más grande es el loro, más inteligente es. No os dejéis engañar. La ninfa es un ave que como mascota nos puede ofrecer tantas satisfacciones como el más grande de los guacamayos.

Las ninfas como mascota son cariñosas, disfrutan cuando interactúan con nosotros, y no son tan demandantes de atención como otras especies como los yacos o las cacatúas. Son capaces (especialmente los machos) de imitar sonidos o melodías. Ojo, sonidos o melodías, no hablar. Si lo único que buscas en un loro es que hable (otro error clásico), la ninfa no es tu mascota.

Alimentación de las ninfas

A todas las mutaciones de ninfas se les puede dar la misma alimentación, que describimos a continuación:

La alimentación la debemos dividir en dos partes, la parte seca y la parte húmeda:

Como alimento seco:

– El alimento seco/solido debe suponer un 12 o 13 % de su peso corporal.

– Debemos proporcionar a nuestra ninfa a diario un buen pienso de mantenimiento, nosotros recomendamos las siguientes marcas: Harrison’s, Psittacus, Zupreem, Tropican, Kaytee, ZeiglerPretty Bird.

– También debemos proporcionarles al menos dos veces por semana (mejor si son tres) una ración de mezcla de semillas especificas para ninfas, como por ejemplo Vitafauna, Living World, Kasper o Witte Mollen.

– También podemos ofrecerles germinados de semillas para loros de pequeño tamaño (dos veces por semana).

Comida para ninfas

Como alimento húmedo:

– El alimento húmedo debe suponer aproximadamente un 7 % de su peso corporal.

– Lo ideal sería preparar a diario una buena ración de verduras y frutas variadas, esta macedonia puede contener las siguientes frutas/verduras:

  • · Frutas no dulces, como manzana acida, naranja, kiwi, fresa (sin abusar), pomelo, mandarina, etc.
  • · Verdura de hoja verde como Brócoli, lechuga, espinaca, acelgas, etc.

La jaula de nuestra ninfa

Es importante que nuestra ninfa disponga de un espacio adecuado para ella. En las jaulas se cumple la regla de “cuánto más, mejor“, así que lo ideal es dotarla de la jaula más grande que nuestro espacio y presupuesto permita. Sin embargo, hay unos mínimos en cuanto a tamaño que no es conveniente sobrepasar. En su jaula, la ninfa debe poder expandir sus alas y aletear, tener juguetes, varias perchas en las que posarse y poder moverse libremente por ella. Es por esto, una jaula de 25 x 25 cm. es muy pequeña para ellas (y por desgracia hay muchas más ninfas así de las que creemos).

Las ninfas tienen un tamaño intermedio por lo que podemos centrar la busqueda en dos tipos de jaulas. Jaulas “tipo ninfa o agaporni” o bien jaulas para loros pequeños. Cada tipo de jaula tiene sus pros y sus contras:

– Las jaulas pequeñas son más manejables. Si en un momento dado hay que transportarlas, son más sencillas de mover, e incluso desmontar.Ademas de esto, tambien son más economicas. Por contra se trata de jaulas menos resistentes y generalmente algo mas pequeñas. Un buen ejemplo de jaulas para ninfas son las Hagen Vision, la M01 o la L01 son buenas opciones.

– Las jaulas “tipo loro” son jaulas más resistentes, más robustas. Muchas de ellas llevan carrito incorporado, por lo que podremos desplazarlas facilemente. A la hora de elegir una jaula de este tipo es importante tener en cuenta la distancia entre barrotes, ya que en la mayoria de los casos son jaulas pensadas para loros de mayor tamaño. Nunca debe sobrepasar los 2 centimetros, ya que de lo contrario nuestra ninfa puede “colar” la cabeza entre los barrotes y lastimarse o incluso escapar. Buenos ejemplos de jaulas de este tipo pueden ser la jaula Max, Torrente 2 o Finca ECO.

Jaulas para ninfas

Cuidados

Las ninfas no requieren de ningún cuidado en particular, tan solo hay que proporcionarle una buena calidad de vida, esto es, una alimentación adecuada, una jaula de dimensiones apropiadas, perchas, accesorios y juguetes, o lo que es lo mismo, enriquecimiento ambiental e higiene, tanto de la jaula como de los elementos que se encuentran en ella.

Productos de higiene para ninfas

Evidentemente, ante cualquier síntoma de enfermedad o comportamiento fuera de lo normal, lo adecuado es acudir a un veterinario especializado en exóticos para que la examine.

Juguetes

Los juguetes son muy importantes y necesarios en el día a día de nuestra ninfa.

Nuestra ninfa debería tener varios juguetes en su jaula. Estos juguetes cada dos o tres días deberíamos renovarlos e ir rotándolos para que su jaula no sea tan monótona.

Hay muchos tipos de juguetes:

Juguetes elaborados con materiales naturales. Su función, aunque suene mal, es que acaben destrozados. Las ninfas (y los loros en general) necesitan trabajar su pico, y una buena forma de hacerlo es destrozando los juguetes de materiales naturales que ponemos a su alcance.

Juguetes “clasicos”, elaborados con madera, plasticos y cadenas de metal. La función es la misma que los anteriores, aunque por los elementos que los componen a menudo les resultan menos “atractivos” que los naturales.

Cuerdas y columpios: ademas de juguetes, son elementos indispensables para que nuestra ninfa pueda desplazarse cómodamente por su jaula. Por ejemplo, un espiral, ademas de resultarle divertido el balanceo que produce al posarse en el, es un medio para descender de la parte superior de la jaula al suelo o viceversa.

Juguetes interactivos o forrajeadores: son juguetes elaborados con materiales naturales o acrilicos. En los forrajeadores, nuestra ninfa tendra que “trabajarse” el conseguir alimento. En esencia son dispensadores de comida en la que nuestra ninfa tiene que hacer algo para conseguir alimento o premios. Los hay muy sencillos, como la esfera interactiva o mas complejos.

En resumen, lo más importante es la variedad. El día por desgracia tiene muchas horas en las que nuestra ninfa estará sola o no podremos prestarle atención. Es importante que nuestra ninfa tenga juguetes con los que ocupar esos periodos de tiempo.

Juguetes para ninfas

La cría

En primer lugar debemos estar seguros que tenemos un macho y una hembra. En caso de duda la mejor opción seria sexarlos mediante un análisis de ADN a través de plumas.

Para colocarles por primera vez un nido ambos miembros de la pareja deben tener al menos un año de edad.

Polluelos de ninfas

Una hembra de ninfa puede ser fértil hasta los 8/10 años de vida, mientras que un macho puede ser fértil hasta los 12/14 años.

La caja/nido adecuada debe tener las siguientes dimensiones aproximadas: 21 cm (ancho) x 34 cm (alto) x 23 cm (profundidad).

Durante la época de cría es muy importante colocar a nuestras ninfas un lugar donde puedan bañarse, ya que es importante que proporcionen humedad a los huevos.

Las ninfas no construyen nido como otras especies de psitácidas, lo ideal es colocar en el interior del nido una capa de un par de centímetros de viruta de madera.

Las ninfas en el interior de nuestros hogares pueden criar durante todo el año, aunque la mejor época es en primavera. Si por el contrario la cría es en el exterior, la mejor opción es esperar al buen tiempo.

No es recomendable hacer criar a una pareja más de tres veces en el mismo año, ya que la cría les supone un gran desgaste para ellos.

En cada nidada las ninfas suelen poner entre 4 y 7 huevos en días alternos.

El periodo de incubación de los huevos es de 21 días (aproximadamente). En este periodo ambos miembros de la pareja incubaran los huevos.

Los polluelos suelen destetarse a los 2 meses de vida, unos antes otros después.

El anillamiento de los polluelos debe producirse entre el sexto y decimo día de vida del polluelo.

Si optamos por la cría manual, debemos sacar a los polluelos entre 23/25 días de vida del nido. Para ello debemos tener preparado todo lo necesario para la cría a mano.

 

Como veis hay mucha información, si estais pensando en introducir una ninfa en vuestra familia leedla bien y con atención . Eso si, no os creais que lo sabeis todo sobre ellas, no hay mejor “maestro” sobre las ninfas que vuestra mascota 😉

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